Mercado cautivo e insatisfecho
Está probado estadísticamente que más del 85% de las personas detesta planchar. Incluso, aún sin contar con recursos económicos, muchas de las amas de casa prefieren pagar para que alguien les preste este servicio.
Comercialmente, el mantenimiento de la ropa es explotado por grandes empresas como P&G y Colgate-Palmolive con sus detergentes y suavizantes, pero ¿Quién le da el perfecto acabado final a la ropa? Obviamente, quien la plancha. Allí surge nuestra oportunidad de negocios, por ser ésta una necesidad masiva que crece a medida que aumenta la población y se reduce el tiempo disponible de amas de casa.
Competimos directamente con las señoras de servicio (domésticas) que planchan por día y no con las tintorerías, puesto que el servicio de éstas últimas se concentra en la ropa delicada que requiere lavado al seco.
El segmento de mercado objetivo está conformado específicamente por amas de casa modernas y hombres solteros de los segmentos “C+” y “B”. Sin embargo, cerca del 90% de las prendas procesadas son “camisas de hombre”.