Lo primero que debe hacer cualquier persona que desee incursionar en los negocios mediante cualquier concepto de franquicia es saber que es una franquicia.
Según la enciclopedia Wikipedia, una franquicia es una relación contractual entre dos empresas jurídica y económicamente independientes en la cual una de ellas (el franquiciador) le concede a la otra (la franquiciada) ciertos derechos (como el de llevar su marca) y directrices a cambio de ciertas condiciones como el pago de royaltys (derechos de patente). En nuestro caso, BIENPLANCHAO es el franquiciante o el franquiciador y usted junto a su empresa son la franquiciada.
Otros lo definen como un acuerdo de venta en el que una compañía (franquiciador) cede los derechos a una persona o compañía (franquiciatario) para proporcionar los productos o servicios del franquiciador en un mercado específico. El franquiciatario se compromete a operar de acuerdo a las normas establecidas por franquiciador, las cuales normalmente incluyen el uso de sus productos, materiales promocionales y otros servicios de soporte de la compañía.
Adicionalmente a estas definiciones, consideramos que una franquicia se basa en un sistema de gestión asistida de negocios que permite incrementar la probabilidades de éxito de un determinado concepto (o reducir el riesgo), reduce la curva de aprendizaje en tiempo, esfuerzo y riesgo, que por un lado permite al franquiciante o casa matriz (creador de la franquicia y propietario de la marca y del "saber hacer") crecer rápida y eficientemente mediante un proceso similar a la clonación, y que por otro lado permite al franquiciado (emprendedor e inversionista) recibir un concepto de negocio ya en marcha y probado, con procedimientos operativos y administrativos preestablecidos.
Ninguna franquicia es mejor que otra. Hay mucha variedad y la preferencia dependerá de nuestros criterios de elección. Por ejemplo, de nuestra capacidad financiera y posibilidades de inversión, de nuestros valores y principios morales y culturales, de nuestra vocación, formación profesional, gustos personales, conveniencias, aspiraciones económicas, profesionales y morales, creencias, de nuestra ubicación geográfica, entre otras variables a tomar en cuenta.
Es obvio que es más fácil iniciar un negocio mediante el sistema de franquicias que emprender un negocio por iniciativa propia, ya que se supone que la casa matriz de una franquicia ha probado el concepto operativa y comercialmente, mientras que un alto porcentaje de los negocios independientes cierran antes del quinto año de operaciones.
Sin embargo, operar bajo un sistema de franquicias NO GARANTIZA EL ÉXITO.
Creemos que no existe un negocio exitoso, sino mujeres y hombres que hacen exitoso a un concepto de negocios. Por lo tanto, debe eliminarse el mito de que las franquicias son sinónimos de éxito; son sólo una clara tendencia al éxito si se cumplen los procedimientos estipulados en los manuales de procedimientos y si se es respetuoso con el cliente como corazón del negocio...